3 planes para disfrutar del invierno en Mallorca

  1. Ir al mercado para adquirir productos locales.

Los mercados de fin de semana (aunque también hay entre semana en algunos sitios) son muy habituales en los pueblos de Mallorca. Como el invierno mallorquín regala más días de sol y temperaturas suaves que jornadas de frío intenso y lluvias, son pocas las ocasiones en las que se hace necesario suspender estos entrañables mercadillos locales.

Frutas y verduras cultivadas en la isla, productos artesanales, flores, ropa, calzado… En estos mercados se puede encontrar una amplia oferta de productos a precios interesantes mientras se disfruta de un bonito paseo al aire libre y en contacto con la gente del pueblo.

El mercado de Pollença, por ejemplo, es uno de los más destacables de la geografía mallorquina: tiene lugar cada domingo, entre las 8h y las 13.30h, y quienes lo visitan tienen a su alcance más de 300 puestos de venta en los que adquirir productos cotidianos o especiales de proximidad y calidad.

  1. Visitar museos.

Si se busca un plan cultural para los días invernales, los museos son una opción segura que, además, no está vinculada a las condiciones climatológicas. Si uno se encuentra por la Part Forana de Mallorca, el Museo de Pollença es un reclamo realmente interesante. Este museo, que oficialmente se creó en 1975, se encuentra construido en el antiguo convento de los dominicos, cuya edificación tuvo lugar entre los años 1588 y 1616.

Anglada Camarasa, Tito Cittadini, Mir o De Creeft son algunos de los artistas con obras expuestas en este precioso museo. Además, el fondo del museo se completa con otros elementos de gran interés arqueológico, así como la colección Atilio Boveri y un mandala budista.

  1. Enamorarse del Faro de Formentor.

El Faro de Formentor es uno de los puntos más emblemáticos y queridos de la isla de Mallorca. Su belleza radica, en buena parte, en la maravillosa integración que esta espectacular construcción mantiene con el entorno natural en el que se ubica: una simbiosis perfecta.

El Faro de Formentor, además, evoca creación, sensibilidad, arte y literatura: no en vano, el más famoso de los poetas de Pollença, Miquel Costa i Llobera, describió este magnífico elemento en su popular poema (que todos los estudiantes aprenden en algún momento de su etapa escolar) El pi de Formentor (‘El pino de Formentor’).

En definitiva, Mallorca ofrece varias opciones de ocio y entretenimiento en los meses de invierno. Estas son algunas de las que os proponemos en el blog de Son Brull. ¿Quién dijo que Mallorca solo pueda disfrutarse en verano?